Se trata de uno de los reportajes de los que me siento más orgulloso. Creo que sus dos mejores virtudes son su estructura clara y el acompañamiento musical (para el que recibí asesoramiento de Iñaki Llarena, por supuesto).
Su principal defecto, además de mi habitual mala locución: para la radio comercial, es un poco largo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario